Hace 5 años era impensable que en Barcelona pasaran cosas que només passaven a pobles vascos martiritzats pel nacionalisme, com Hernani o altres pobles del Goyerri.
Pero los catabatasunos siempre estuvieron allí, sembrando su semilla de odio y rencor, penetrando las instituciones catalanas. Ayer toda España pudo ver el fruto de décadas de nacionalismo catalán y pasotismo gubernamental:
los conductores de la furgoneta asesina fueron el Rey, Rajoy y “aspanya”.
Un tipo se afanó en acercarse al Rey para hacerse una foto con un cartel -pagat per tots els pepets i les maries- en el que acusaba a Felipe VI de asesinar a las 16 víctimas.
Es un tal David Minoves, el mismo tipo que se extasió con el etarra Otegui hace unos meses en Barcelona. Minoves cumple briefing: es de ERC y llepasubvensions professional, no se li coneix ocupació fora de la galàxia subvencionada.