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Carta, Josep Tarradellas, La Vanguardia, 1981

Via muro Juan Pablo de la Fuente

Creo que en estos momentos resulta muy adecuado releer la carta que el Molt Honorable Josep Tarradellas escribió al Director de La Vanguardia el 16 de abril de 1981.

Aunque os parezca un poco larga, ruego a aquellos que no la conozcan que la lean. Y a los que ya la conocen, que la recuerden.

En Tarradellas se unían tres cualidades que hace que esta carta sea de obligada lectura:

1.- Amor incondicional a Cataluña
2.- Profundo conocimiento de lo que ya estaba pasando en 1981 con la llegada de Pujol al poder
3.- Preclara inteligencia para ver con claridad a donde nos llevarían esas acciones. Por desgracia, ahora, en 2017, sus palabras resultan proféticas.

Carta, Josep Tarradellas, La Vanguardia, 1981


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“Mi querido amigo:
Al día siguiente de nuestra conversación del 25 de marzo quería escribirle (…) Siendo como es usted castellano viejo y al mismo tiempo un ciutadà de Catalunya (…) le escribo hoy.
Para empezar, sepa que al día siguiente de haber tomado posesión el nuevo presidente de la Generalitat, es decir, el 9 de mayo del año pasado, manifesté que se había roto una etapa que había comenzado con esplendor, confianza e ilusión el 24 de octubre de 1977, y que tenía el presentimiento de que iba a iniciarse otra que nos conduciría a la ruptura de los vínculos de comprensión, buen entendimiento y acuerdos constantes que durante mi mandato habían existido entre Cataluña y el Gobierno. Todo nos llevaría a una situación que nos haría recordar otros tiempos muy tristes y desgraciados para nuestro país. En primer lugar, porque todo me hacía prever que las inmejorables y afectuosas relaciones que existían con las autoridades civiles y militares del Estado en Cataluña, que tanto y tanto me costó conseguir, de ahora en adelante se irían deteriorando y acabarían por ser tirantes, y comportarían situaciones muy difíciles para la aplicación del Estatuto.
Después (…) era inevitable la ruptura de la unidad de nuestro pueblo. (…)
Ya sabe que por encargo del presidente Suárez, fui delegado del Gobierno para dar posesión de la presidencia de la Generalitat de Cataluña al señor Jordi Pujol. Días antes, le indiqué que me parecía normal que en este acto acabara mi parlamento con las palabras tradicionales de siempre, es decir, gritando vivas a Cataluña y a España. Esta propuesta me parecía lógica, pero con gran sorpresa no fue aceptada. (…)
Ya sabía que él solamente quería tener presente a Cataluña, pero para mí esto era inaceptable: eran ambos pueblos los que debían ir unidos en sus anhelos comunes (…) Entonces, y ante una situación tan enojosa, decidí no tener presente lo que hasta entonces había hecho en todos los actos oficiales. Hoy, al pensar en ello con calma, creo que no podía hacer otra cosa si quería evitar un escándalo de consecuencias imprevisibles.
Estoy seguro de que el presidente Pujol consideraba normal esta actitud, porque afirmaba una vez más su conducta nacionalista, que era y todavía es hoy la de utilizar todos los medios a su alcance para manifestar públicamente su posición encaminada a hacer posible la victoria de sus ideologías frente a España. (…) el hecho de que el presidente Garaicoechea también comparta su pensamiento y actitud en esta cuestión, debía entender (…) que les permitiría por tanto ser más exigentes con el Gobierno del Estado.
Al día siguiente voces autorizadas del Gobierno me preguntaban en forma amistosa qué era lo que había ocurrido (…). Preferí callar, aunque ello me acarreó disgustos, pero de ninguna manera podía defenderme, ya que esto podría representar que la actitud del presidente Pujol se hiciera pública y en consecuencia, que se iniciara en todas partes, y principalmente en todos los demás pueblos de España, una campaña de la cual Cataluña podía salir muy perjudicada. (…)
En conjunto, puede creerlo, todo me produce tristeza y una honda inquietud de cara al futuro (…) durante estos últimos diez meses todo ha sido bien orquestado para llegar a la ruptura de la política de unidad, de paz y de hermandad aceptada por todos los ciudadanos de Cataluña. El resultado es que, desgraciadamente, hoy podemos afirmar que debido a determinadas propagandas tendenciosas y al espíritu engañador que también late en ellas, volvemos a encontrarnos en una situación que me hace recordar otras actitudes deplorables del pasado.
Siempre recordaré que el 6 de octubre del año 1934, a las 5 de la tarde, acompañado del diputado señor Juan Casanelles, fue a la Generalitat a visitar al presidente Companys para manifestarle nuestra disconformidad con la política que una vez más se realizaba, rogándole que evitara todo lo que indicaba que iba a suceder aquella misma noche, es decir: la ruptura por la violencia de las relaciones con el Gobierno. No se nos escuchó, la demagogia y la exaltación de un nacionalismo exacerbado pesó más que la opinión de aquellos que preveíamos, como así ocurrió, un fracaso rotundo. (…) La demagogia había hecho su obra y el desastre se produjo.
Sé muy bien que ahora no se proclamará el Estado Catalán ni la República Federal Española, ni los partidos lanzarán sus militantes a la calle, ni los responsables de todo cuanto sucede morirán por Cataluña, nada de eso. Lo que se hará y ya ha empezado estas últimas semanas, es querer hacer olvidar las actitudes irresponsables de los mismos que ya han hecho fracasar nuestra autonomía, consiguiendo la desunión de Cataluña y el enfrentamiento con España; y por eso la actitud de los autores de esta situación es imperdonable. (…)
Es desolador que hoy la megalomanía y la ambición personal de algunos, nos hayan conducido al estado lamentable en que nos encontramos (…) ¿Cómo es posible que Cataluña haya caído nuevamente para hundirse poco a poco en una situación dolorosa, como la que está empezando a producirse? (…)
Si se ha llegado a esta situación es debido, a mi entender, simplemente a un pensamiento y actitud que empezó el mismo día que tomó posesión del cargo el actual President de la Generalitat, y como era natural, los resultados habían de ser los que ahora sufrimos. (…)
Están utilizando un truco muy conocido y muy desacreditado, es decir, el de convertirse en el perseguido, en la víctima; y así hemos podido leer en ciertas declaraciones que España nos persigue, que nos boicotea, que nos recorta en Estatuto, que nos desprecia, que se deja llevar por antipatías hacia nosotros (…) /Espanya ens roba , nota de Moncho/
Es decir, según ellos se hace una política contra Cataluña, olvidando que fueron ellos los que para ocultar su incapacidad política y la falta de ambición por hacer las cosas bien (…) empezaron una acción que solamente nos podía llevar a la situación en que ahora nos hallamos.
Por ejemplo, es necesario tener el coraje de decirlo, los problemas de la lengua y de la escuela, es la actual Generalitat quien en gran parte los ha provocado (…) la cuestión de la lengua se ha convertido en un problema político y partidista (…)
La división cada día será más profunda y se alejará más y más de nuestros propósitos de consolidar para nosotros y para España la democracia y la libertad a la vez que los equívocos que surgirán entre nosotros serán cada día más graves.
Por otro lado, las declaraciones de la semana pasada del president Pujol, en las cuales decía todo lo contrario de lo que ha hecho y dicho durante estos últimos diez meses, y que nos ha llevado a la situación en que nos encontramos, constituye un doble juego ya muy gastado en la política catalana para que sea merecedor de credibilidad. (…)
Si tenía que hablar de Cataluña me tenía que dirigir también al presidente de nuestro Parlamento, señor Heribert Barrera. Esto lo hice el 23 del pasado mes en una larga carta en la que hacía constar mi disconformidad con la política sectaria, discriminadora y carente de todo sentido de responsabilidad por parte de la Generalidad.
También le hacía constar mi más enérgica protesta ante la política de provocación que Cataluña inició el mismo día de la toma de posesión del presidente Pujol y que todavía continúa, debido por una parte a la política de intimidación engañosa que se hace desde la Generalitat y por otra, abusando de la buena fe de los que hay que reconocer que están tendenciosamente informados. (…)
España, unos dicen que bosteza y otros que está dormida. Todo es posible, pero me parece que en el país existe todavía suficiente savia nueva para despertarlo, sacudirlo y darle nobles ambiciones (…) En cuanto a Cataluña, creo que es urgente que se recupere la unidad que se rompió en mayo de 1980, y que se olvide todo lo que ahora nos separa, porque nuestro país es demasiado pequeño para que desprecie a ninguno de sus hijos y lo bastante grande para que quepamos todos.
Con la amistad de siempre, le saluda afectuosamente.

Josep Tarradellas



Josep no va probá este paté de salmón 😁

Josep Tarradellas va enviar una carta al director de La Vanguardia, Horacio Sáenz Guerrero, que va ser publicada en aquest mitjà el 16 d’abril de 1981. Pruebe a leerla desde la Cataluña prusesista de 2017 y después abra una suscripción popular para nombrar profeta al viejo president.
“Mi querido amigo:
Al día siguiente de nuestra conversación del 25 de marzo quería escribirle (…) Siendo como es usted castellano viejo y al mismo tiempo un ciutadà de Catalunya (…) le escribo hoy.
Para empezar, sepa que al día siguiente de haber tomado posesión el nuevo presidente de la Generalitat, es decir, el 9 de mayo del año pasado, manifesté que se había roto una etapa que había comenzado con esplendor, confianza e ilusión el 24 de octubre de 1977, y que tenía el presentimiento de que iba a iniciarse otra que nos conduciría a la ruptura de los vínculos de comprensión, buen entendimiento y acuerdos constantes que durante mi mandato habían existido entre Cataluña y el Gobierno. Todo nos llevaría a una situación que nos haría recordar otros tiempos muy tristes y desgraciados para nuestro país. En primer lugar, porque todo me hacía prever que las inmejorables y afectuosas relaciones que existían con las autoridades civiles y militares del Estado en Cataluña, que tanto y tanto me costó conseguir, de ahora en adelante se irían deteriorando y acabarían por ser tirantes, y comportarían situaciones muy difíciles para la aplicación del Estatuto.
Después (…) era inevitable la ruptura de la unidad de nuestro pueblo. (…)
Ya sabe que por encargo del presidente Suárez, fui delegado del Gobierno para dar posesión de la presidencia de la Generalitat de Cataluña al señor Jordi Pujol. Días antes, le indiqué que me parecía normal que en este acto acabara mi parlamento con las palabras tradicionales de siempre, es decir, gritando vivas a Cataluña y a España. Esta propuesta me parecía lógica, pero con gran sorpresa no fue aceptada. (…) 
Ya sabía que él solamente quería tener presente a Cataluña, pero para mí esto era inaceptable: eran ambos pueblos los que debían ir unidos en sus anhelos comunes (…) Entonces, y ante una situación tan enojosa, decidí no tener presente lo que hasta entonces había hecho en todos los actos oficiales. Hoy, al pensar en ello con calma, creo que no podía hacer otra cosa si quería evitar un escándalo de consecuencias imprevisibles.
Estoy seguro de que el presidente Pujol consideraba normal esta actitud, porque afirmaba una vez más su conducta nacionalista, que era y todavía es hoy la de utilizar todos los medios a su alcance para manifestar públicamente su posición encaminada a hacer posible la victoria de sus ideología frente a España. (…) el hecho de que el presidente Garaicoechea también comparta su pensamiento y actitud en esta cuestión, debía entender (…) que les permitiría por tanto ser más exigentes con el Gobierno del Estado.
Al día siguiente voces autorizadas del Gobierno me preguntaban en forma amistosa qué era lo que había ocurrido (…). Preferí callar, aunque ello me acarreó disgustos, pero de ninguna manera podía defenderme, ya que esto podría representar que la actitud del presidente Pujol se hiciera pública y en consecuencia, que se iniciara en todas partes, y principalmente en todos los demás pueblos de España, una campaña de la cual Cataluña podía salir muy perjudicada. (…) 
En conjunto, puede creerlo, todo me produce tristeza y una honda inquietud de cara al futuro (…) durante estos últimos diez meses todo ha sido bien orquestado para llegar a la ruptura de la política de unidad, de paz y de hermandad aceptada por todos los ciudadanos de Cataluña. El resultado es que, desgraciadamente, hoy podemos afirmar que debido a determinadas propagandas tendenciosas y al espíritu engañador que también late en ellas, volvemos a encontrarnos en una situación que me hace recordar otras actitudes deplorables del pasado.
Siempre recordaré que el 6 de octubre del año 1934, a las 5 de la tarde, acompañado del diputado señor Juan Casanelles, fue a la Generalitat a visitar al presidente Companys para manifestarle nuestra disconformidad con la política que una vez más se realizaba, rogándole que evitara todo lo que indicaba que iba a suceder aquella misma noche, es decir: la ruptura por la violencia de las relaciones con el Gobierno. No se nos escuchó, la demagogia y la exaltación de un nacionalismo exacerbado pesó más que la opinión de aquellos que preveíamos, como así ocurrió, un fracaso rotundo. (…) La demagogia había hecho su obra y el desastre se produjo.
Sé muy bien que ahora no se proclamará el Estado Catalán ni la República Federal Española, ni los partidos lanzarán sus militantes a la calle, ni los responsables de todo cuanto sucede morirán por Cataluña, nada de eso. Lo que se hará y ya ha empezado estas últimas semanas, es querer hacer olvidar las actitudes irresponsables de los mismos que ya han hecho fracasar nuestra autonomía, consiguiendo la desunión de Cataluña y el enfrentamiento con España; y por eso la actitud de los autores de esta situación es imperdonable. (…) 
Es desolador que hoy la megalomanía y la ambición personal de algunos, nos hayan conducido al estado lamentable en que nos encontramos (…) ¿Cómo es posible que Cataluña haya caído nuevamente para hundirse poco a poco en una situación dolorosa, como la que está empezando a producirse? (…)
Si se ha llegado a esta situación es debido, a mi entender, simplemente a un pensamiento y actitud que empezó el mismo día que tomó posesión del cargo el actual President de la Generalitat, y como era natural, los resultados habían de ser los que ahora sufrimos. (…)
Están utilizando un truco muy conocido y muy desacreditado, es decir, el de convertirse en el perseguido, en la víctima; y así hemos podido leer en ciertas declaraciones que España nos persigue, que nos boicotea, que nos recorta en Estatuto, que nos desprecia, que se deja llevar por antipatías hacia nosotros (…) Es decir, según ellos se hace una política contra Cataluña, olvidando que fueron ellos los que para ocultar su incapacidad política y la falta de ambición por hacer las cosas bien (…) empezaron una acción que solamente nos podía llevar a la situación en que ahora nos hallamos.
Por ejemplo, es necesario tener el coraje de decirlo, los problemas de la lengua y de la escuela, es la actual Generalitat quien en gran parte los ha provocado (…) la cuestión de la lengua se ha convertido en un problema político y partidista (…)
La división cada día será más profunda y se alejará más y más de nuestros propósitos de consolidar para nosotros y para España la democracia y la libertad a la vez que los equívocos que surgirán entre nosotros serán cada día más graves.
Por otro lado, las declaraciones de la semana pasada del president Pujol, en las cuales decía todo lo contrario de lo que ha hecho y dicho durante estos últimos diez meses, y que nos ha llevado a la situación en que nos encontramos, constituye un doble juego ya muy gastado en la política catalana para que sea merecedor de credibilidad. (…) 
Si tenía que hablar de Cataluña me tenía que dirigir también al presidente de nuestro Parlamento, señor Heribert Barrera. Esto lo hice el 23 del pasado mes en una larga carta en la que hacía constar mi disconformidad con la política sectaria, discriminadora y carente de todo sentido de responsabilidad por parte de la Generalidad.
También le hacía constar mi más enérgica protesta ante la política de provocación que Cataluña inició el mismo día de la toma de posesión del presidente Pujol y que todavía continúa, debido por una parte a la política de intimidación engañosa que se hace desde la Generalitat y por otra, abusando de la buena fe de los que hay que reconocer que están tendenciosamente informados. (…) 
España, unos dicen que bosteza y otros que está dormida. Todo es posible, pero me parece que en el país existe todavía suficiente savia nueva para despertarlo, sacudirlo y darle nobles ambiciones (…)  En cuanto a Cataluña, creo que es urgente que se recupere la unidad que se rompió en mayo de 1980, y que se olvide todo lo que ahora nos separa, porque nuestro país es demasiado pequeño para que desprecie a ninguno de sus hijos y lo bastante grande para que quepamos todos.
Con la amistad de siempre, le saluda afectuosamente.
Josep Tarradellas”
Doncs sí, en Tarradellas ho va fer molt malament quan era conseller d’en Companys. Fue responsable del saqueo masivo de los bancos, del latrocinio de la propiedad y de las atrocidades de la Cataluña de Sant Companys
Però va arribar a vell, i el seu nacionalisme es va anar apaivagant fins a prioritzar el seny i la convivència. Y en esta carta está todo: el nacionalismo como causa de ruptura convivencial, la deriva hacia las tragedias del pasado, el pujolismo excluyente que ya ejecutaba lo que después se llamaría Programa 2000, las campañas de vaciado mental nacionalista, el victimismo, la demagogia, la imposición lingüística, el hipócrita doble juego Madrid-Barcelona, el sectarismo, la provocación, la intimidación engañosa… tot lo que avui ja d’ha desfermat obertament i que ja s’endevinava el 1981.
El lenguaje de Tarradellas todavía deja regusto nacionalista, pero sus intuiciones son clarividentes. Quizás hoy sí se hubiera decidido a gritar el “Viva España” que Pujol le prohibió, quizás hoy ya no identificaría a Cataluña con la Generalitat, quizás el viejo president ya no reverenciaría a la nació fabulada. Y quizás, sin los 35 años de pujolismo, el nombre de Tarradellas no sería hoy para la mayoría de catalanes sólo la marca de una pizza de plástico.
Quizás hoy Tarradellas sería un dolço. 
Perquè lo que diu és ben dolço, escolti.
Dolça i tarradelliana Catalunya…
Aznar, Pujol, bandera, votar, catalanismo
Ese día, Aznar tampoco vio los sobres que Pujol repartió


Chapurriau , catalá , catalanisme

Chapurriau , catalá , catalanisme

Ña molta diferensia entre catalanista y catalá

Un catalá ha naixcut o s'ha criat de minut a Cataluña, Catalonha, Catalunya, Catalonia, parlo o no parlo catalá, siguen sons pares catalans o marroquís, es un catalá, una catalana. Ejemple, Jaume Fons García , que viu a Beseit.

Un catalaniste pot habé naixcut a Cataluña, Aragó, o a Murcia, Extremadura, y defendre lo catalanisme. Ejemple , Paco Escudero, que viu a Beseit

El catalanismo es un movimiento orientado a la exaltación de los valores propios y distintivos de la personalidad histórica de Cataluña: sus tradiciones, su cultura y la lengua catalana.


El catalanisme, o nacionalisme català, és un moviment social estructurat tant polític com cultural que promou el reconeixement de la personalitat política, històrica, lingüística, cultural i nacional de Catalunya i, -en alguns casos— també dels Països Catalans
A wikipedia en catalá, viquipèdia, fique en alguns casos també dels Països Catalans. Lo País Vasco tampoc es cap país, es una comunidat autónoma de España. Pronte tindrem los países extremeños, países andaluces, países cántabros, países aragoneses, etc.

Segons la teoría de un filólogo, un catalá va eixí de la figa de sa mare y va di: 
"Benvolguda familia, ja sòc aquí. Porto un pà devall del braç, porteu-me l'espetec". 
Es una teoría lingüística, se pot demostrá sientíficamen, o refutá, la lingüística es una siensia, a vegades pareix astrología, horóscopo, avui tindrás un mal día, y chay, aserte de plé.

Esta teoría es pareguda a la del gran filólogo catalá y de germanística, Arturo Quintana Font, va afirmá que lo catalá ya se parlae a la península, fa 2200 añs. Este home té la creu de Sant Jordi, Carlos Puigdemont lay va ficá. Arturo es catalá y catalanista.

Arturo Quintana Font, va afirmá que lo catalá ya se parlae a la península, fa 2200 añs

Té que sé mol tentadó fótreli un calvot a la calva del doctó Arturo teninlo acachat així com a la foto. 
Puigdemont té mol aguante, Mas y Pujol van triá mol be.

Calvot y calva segons la lingüística, etimología, filología, están emparentades, com la sogra y la nora. Estes dos raderes paraules no tenen la mateixa arrel, pero tenen lo fill en comú. 
La lingüística es mol interessán, sobre tot per al sebollot Ignacio Sorolla, de Pena-Roja , que ademés es sociólogo, sociolingüista, doctor, cum laudeplus summum , mater tua mala burra est. Ignacio, Natxo Sorolla Amela, es catalanista, pero es aragonés, no es catalá. Sempre ham parlat en chapurriau, pero ell defén que es catalá. 

La llibertat de expressió permitix parlá y escriure en chapurriau , negá que sigue catalá, valensiá, y pensá que es una llengua diferenta, no sol un dialecte de la denominada la llengua pels catalanistes.

Si fas aixó, los catalanistes te traten de facha, feixista, blaver, nazi, catalanòfob, xenòfob, pancastellaniste, panespañol
Aixó u han dit mol antes del jaleo en la Falange al grupo. 

Al grupo no se va aseptá que la FE de las JONS defengue lo chapurriau, valensiá, mallorquí. La publicasió la va ficá y borrá la mateixa persona, militán de Falange Española y en llistes per Aragó.

Atres mos traten de incults, baturros, maños (en molta honra), com Ramón Sistac, al seu escrit a Temps de Franja , de la Ascuma, Alejandro Maño
Tot aixó u fa una gen que va de moderna, libertadós, liberals, cults. Sels veu enseguida, y ne ñan de amagats al grupo que passen informassió a atres que escriuen. Atres intenten comentá al blog, van probán totes les entrades que no están capades. Cap problema.

Entre gen a insultá, a dimos que ells no chapurrejen res, recurrixen a la RAE (real academia española), per a dimos que chapurrear es hablar mal un idioma. 

Me pregunto si esta gen entre tamé a un grupo de facebook que se diu "me gustan las tetas gordas" a dislos que son uns misóginos, que pobretes elles, quin mal de esquena han de tindre, que an ells los agraden planes, o que ficon fotos de gays embutín butifarra, al mondongo me referixco, en seba de Pena-Roja, sang, y carn de gorrino de Fondespala.

Lo origen del la paraula chapurriau es un atre, una paraula del occitá, una amalgama de idiomes, champouirau, champoiral, champourrau, español, italiá, portugués, provensal, parlat per extrangés (de La Portellada no), que frecuenten les nostres costes, y se li done este nom tamé a estes persones, chapurriaus.




Ara ya tenim una ortografía básica orientativa, sense normalisá. Fem aná la gramática que coneixem desde que vam adependre a parlá chapurriau, podem escriure literatura, textos, y conservá la forma de parlá de cada poble aon se parle chapurriau. 
La forma de escriure intente representá la forma de parlá de cada persona que escriu, poc a poc anem fixán esta escritura. Li diem yo escric igual que parlo, y mos entenem tots.
Si lligiu al agüelo sebeta lligireu lo chapurriau de Valjunquera, Teruel. Piau, diau, tiarra, chen, chuñ, etc.
Si escriu algú de Azanuy, se note, ña mol vocabulari que no coneixem, no sabem be com sone. Estem adeprenén uns dels atres, desde dal a Huesca a baix a Teruel.

Mos falten vídeos en chapurriau , al grupo yo parlo chapurriau de facebook sol ñan un parell meus, yo parlo chapurriau de Beseit. Podeu vore com me fótego una madalena pel cul, en directe, y en chapurriau roquerol.

Lo chapurriau s'apareix tan al catalá, valensiá, mallorquí, com lo catalá s'apareix al aragonés, castellá, gallego, portugués, fransés, italiá, rumano, provensal, lemosín, etc. Ademés ñan paraules del árabe (moltísimes, ejemplo síndria, de sindíyya) y atres idiomes. 
Ara está evolusionán mol, per a be y per a mal, se castellanise, amarill, lunes, cuchillo, y se perden paraules, sobre tot les de ofisis antics, llauradós, pero tamé se catalanise, bonic (bonico, majo), Tramuntana (sers), el en ves de LO, lo nostre artícul.

Sabem tots quina llengua va sé la mare de totes estes, romances, romániques, lo latín. Y lo latín no haguere existit sense lo griego. Fen aná la paraula griego en un dels sentits que pot tindre una paraula, catalanistes, que tos faiguen un griego.

Los catalanistes diuen que lo mallorquí, valensiá, chapurriau son catalá, varians de una mateixa llengua. 

En chapurriau, catalá se escriu en tilde á , igual que al castellá, idioma al que li tenen molta manía, rabia, perque represente una unidat, moltes nassions fan aná lo castellá o español.
Per als catalanistes represente atres coses negatives, sobre tot per als que no les van viure pero les recorden com si les hagueren viscut. Com diu José Mota, yo no estaba, pero me acuerdo. Ahora vas y lo tuiteas.

Esta gen igual parle del añ 1300, que se escribíe catalá al Matarraña y Franja, notaris, y atres sol parlen de cuan la dictadura.

Diuen que no se podíe parlá catalá cuan Franco, pos cuan Franco, aixó no passae.
Mon yayo, de 1900, sempre va parlá chapurriau, que no deuríe está prohibit, menos en los grisos, algún señorito o gen que sempre parlae en castellá. Va viure a Beseit 87 añs.

Ña gen als pobles chapurriaus que entenen lo chapurriau, y no lo parlen, alguns son naixcuts o criats al poble, pero parlen y escriuen castellá. Una cosa rara están a España ! 

Algú publicaríe un escrit en chapurriau a Cataluña , ejemple http://www.cossetania.com , LaVanguardia , Grupo Planeta
Hagueren publicat lo que escribíe Desideri Lombarte si u haguere escrit en chapurriau ? 

Yo crec que la resposta es NEIN , en este cas, foteutos la democrásia per lo forat de la Franja, la normalització es una dictadura, y está acabán en dialectes dins de Cataluña.